
Reciclar: reclamar materiales
desechables usándolos en la manufactura de productos nuevos.
En México, así como en otros países en desarrollo,
el reciclaje tradicionalmente se ha llevado a cabo, informalmente
a través de los pepenadores.
Los pepenadores venden el material “rescatado” a intermediarios:
éstos a su vez lo venden al “mayoreo” a los
fabricantes. Cabe mencionar que las condiciones sociales, económicas
y de salud de los pepenadores son precarias.
En algunas ciudades grandes se han iniciado programas de reciclaje,
con diversos grados de éxito. A mediados de octubre, 2002
el barrio de San Juan de Dios empezó un programa piloto
de reciclaje. Este programa fué una coordinación
de la Procuraduría Ambiental, la asociación de colonos
y la ayuda del servicio sanitario. Panfletos y volantes fueron
distribuidos en cada domicilio y un calendario poco confuso se
puso en efecto. Después de aproximadamente seis semanas,
justo cuando la gente empezaba a entender la diferencia entre
los diversos materiales de reciclaje y los dias de la semana en
los cuales deberian ser traidos, el programa fue descontinuado.
El chofer del camión de servicios sanitarios anunció
con placer que el programa había sido suspendido ya que
el barrio, en sus palabras, “había ganado el primer
lugar (?)” Afortunadamente, el Sr. Alfredo Soberanes Reynoso,
Jefe del Departamento de Limpia, vino al rescate y prontamente
reinició el programa, facilitando el vehículo para
transportar el material. Con todo el alboroto de los panfletos,
hubiera sido más productivo y económico, primero,
el explicar en términos simples por qué es imperativo
que el reciclaje se haga de manera más organizada, empezando
con los individuos que están a cargo de la recolección;
mencionando a los colonos que a medida que la población
crece, es proporcional el crecimiento de basura que debe ser procesada.
Segundo, hacerles saber qué materiales deben ser reciclados:
vidrio, papel limpio de oficina, cartón, latas periódico,
plásticos, etc. Tercero, establecer quién se beneficia
directamente del reciclaje: el gobierno, teniendo un programa
más eficiente para la disposición de basura; el
medio ambiente, reduciendo el impacto que ciertos materiales tienen
en éste (cualquiera puede atestar lo sucio del paisaje
contaminado con plásticos y otros materiales); los pepenadores,
quienes pudieran organizar una cooperativa colectando los materiales
ántes de que sean revueltos con la basura, mismos materiales
que podrán vender directamente a los fabricantes y obtener
así un mejor precio y por consiguiente una mejora en su
estado económico.
¿Por qué es importante reciclar? En primera instancia,
cada humano produce cierta cantidad de basura diariamente, incluyendo
bebés (a través del uso, cada día más
común, de pañales desechables). Después tenemos
el hecho de que la basura tiene que ubicarse, y a menos que las
comunidades tengan cantidades ilimitadas de tierra y recursos,
mientras menores sean las cantidades de basura será mejor.
Por último, la basura puede ser clasificada en peligrosa
y no peligrosa hacia el medio ambiente y la vida humana, animal
y vegetal. Si se reduce la cantidad de basura que llega a los
sitios en donde ésta es procesada, más esfuerzos
pueden dirigirse a checar y eliminar los materiales peligrosos.
Servicios Sanitarios transporta la basura a sitios designados
para tal motivo. En el basurero tradicional, o “tiradero”
la basura es tirada literalmente al aire libre. En los basureros
modernos, el sitio se ha preparado para recibir los desechos.
Esta preparación incluye una base de barro, seguida por
otra de arena o piedra pulverizada, un forro sintético,
tubería para la colección de líquidos, subdivisión
en celdas, chimeneas para la colección de gases, aparatos
para chequeo de materiales peligrosos, cubrimiento diario de la
basura con tierra; finalmente, cuando el sitio se llega a su capacidad
máxima, el cubrimiento de éste se hace con una capa
de barro, tierra y vegetación.
Debemos de recordar que cualquier material peligroso que llega
al basurero es una fuente potencial de contaminación del
suelo y como tal, puede contaminar fuentes de agua subterránea.
Por lo tanto, el próximo paso después de ampliar
el programa para reciclar materiales no peligrosos en toda la
ciudad y sus comunidades, sería el establecer otro para
el reciclaje de materiales peligrosos (baterías, solventes,
químicos, insecticidas, etc.).
Para avanzar el manejo de los sistemas en la disposición
de basura, necesitamos mejorar la educación del público
en general. Este esfuerzo debe ser intenso y sostenido. Nuestra
mayor esperanza es el empezar a temprana edad. Debemos hacer que
los niños estén conscientes de su medio ambiente.
Las escuelas necesitan involucrarse más en actividades
ambientales, comenzando por mantener sus instalaciones limpias.
Con gratitud, el coordinador de Servicio Social L.R.I. Agustín
Cordova Grimaldi ha encabezado dicha campaña de recliclaje
en San Miguel, trabajando con la juventud local. Con la ayuda
de sus propios estudiantes de preparatoria, el Lic. Cordova va
a empezar a distribuir calcomanías y textos a los negocios
locales y al público en general, informando y educándolos
acerca de la nueva iniciativa de reciclaje. El profesor y su clase
también visitarán la Primaria Manuel Ávila
Camacho, en donde comezarán una serie de talleres en un
esfuerzo para enseñar a la generación más
joven la importancia de proteger y mantener su ambiente. "La
campaña de reciclaje es permanente. Es una campaña
que inició hace muchos años y que nunca debiera
terminar," comenta el Lic. Cordova, "deberíamos
siempre trabajar por una ciudad, estado y mundo limpios."
El Lic. Cordova trabaja como profesor de servicio social en el
Instituto Allende y la Preparatoria Las Casas. Para mayor información
acerca de su programa de reciclaje en comunidades y cómo
ayudar, por favor contáctelo al: 044-415-1031397 |
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