
ANYÉL: sembrando
semillas musicales
Todos los niños tienen
un sentido innato de la alegría, respondiendo naturalmente
a los sonidos musicales y al ritmo. Al usar sus voces como instrumentos,
hacen una conexión con la música que da origen al
gusto y al amor por la música que dura toda la vida. La educación
musical temprana mejora el desarrollo de la creatividad, el lenguaje/vocabulario,
la memoria, las habilidades motrices y la adaptación social
(cooperar y compartir).
Razón
por la que ANYÉL escuela de música, A.C., está
dedicada a proveer gratuitamente educación musical infantil
de alta calidad a los niños de San Miguel de Allende, México.
También ofrecen talleres para maestros y oportunidades de
empleo para ellos en el campo de la música, sin costo. ANYÉL
trata de inculcar la creencia de que cada uno es un ser musical
y que la música es importante en cada vida.
Para hacer llegar este programa a más niños sanmiguelenses,
primero debe reclutarse y entrenar a los profesores. La capacitación
para maestros es gratuita para los miembros de la comunidad que
cubran los requerimientos básicos. Una vez terminados sus
estudios, los profesores reciben un salario por dar clases a pequeños
grupos de preescolar y kinder. El programa podría alcanzar
las áreas rurales a los alrededores de San Miguel si se incrementara
el número de maestros. Al cierre de esta edición,
son 523 los niños afortunados que están tomando clases
musicales semanalmente en grupos de 15 estudiantes.
Los
maestros también reciben entrenamiento para la detección
temprana de señales de desnutrición, pérdida
de vista y oído, falta de coordinación normal y otras
condiciones que impiden el aprendizaje – es otra función
de los programas de ANYÉL que tendrá beneficios de
largo alcance para la comunidad.
Si desea saber más o contribuir con ANYÉL, puede ponerse
en contacto con ellos en: Recreo #11, apartado postal 354, San Miguel
de Allende, Gto. C.P. 37700 o vía e-mail: alan@anyel.com
o elsmarie@anyel.com. Y
por favor visite su página en internet www.anyel.com.
“¿Que pienso de la música? ¡Me divierto
y me pongo contento!” Guillermo, cinco años de edad
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