
Un Nuevo espacio en un antiguo
lugar
La Felguera es una reciente adición a la escena restaurantera
en la ciudad. El menú para la cena y su joven, amigable y
hábil Chef, René Rodríguez, dan un nuevo giro
a lo que se venía ofreciendo en el Hotel Posada Carmina.
Rodríguez llegó a SMA a través del Instituto
Gastronómico de Estudios Superiores (IGES) de Querétaro
y al unirse al equipo del hotel le ha dado un nuevo estilo a la
cocina del restaurante.
Muchos de nosotros decidimos ir a cenar recientemente y, de hecho,
asistimos en dos ocasiones durante un periodo de tres semanas. El
menú bien puede describirse como Nueva Cocina Mexicana, con
cierta ‘creatividad’ complementando las recetas tradicionales.
Empezamos
con las entradas y compartimos una orden de Tacos de cochinita pibil,
que tenían un gusto todavía más delicado por
la fina capa de filo que envolvía la carne en lugar de la
tradicional tortilla. Fritos y cortados en mitades formando cuatro
pequeños tacos bien rellenos, muy parecidos a los rollos
de huevo filipinos o vietnamitas, sobre una cama de lechuga. Las
Alitas de pollo en salsa de morita y queso azul, 5 piezas fritas
bañadas en salsa y aderezo de queso azul, sabrosas y bien
sazonadas en una presentación sencilla. El Plato de quesos,
jamón serrano y guacamole es un plato clásico de la
cocina hispano-mexicana, y aunque tenía una muy buena presentación,
el sabor era igual al de cualquier otro restaurante. La última
entrada que probamos, también servida como plato fuerte,
fueron los Camarones empanizados con amaranto, nueces y cacahuates,
básicamente seis camarones medianos fritos, un poco secos
para comerse solos; pero al combinarlos con la salsita de amaranto,
nueces y cacahuates, se logra una explosión llena de sabores
en este plato.
También probamos las ensaladas y las pastas. La Ensalada
tricolor con vinagreta de albahaca y guajillo, consiste de dos hojas
de lechuga con cuatro pequeñas y redondas rebanadas de queso
mozzarella y cuatro rebanadas de jitomate sobre el queso, cubiertas
por el aderezo de vinagreta y chile guajillo logrando un sabor interesante.
El plato de pasta que ordenamos fue el Spaghetti con salsa de huitlacoche
y definitivamente es un gusto adquirido, como lo sería el
‘pesto’ o la salsa de truffle para un paladar promedio.
Las
sopas que pedimos y compartimos fueron la Crema de poblano con queso
ceniza, delicada y deliciosa, la Crema de elote con queso panela,
una combinación suave pero llena de sabor y, nuestra favorita,
la sopa de tortilla que no aparece en el menú, así
que pídasela a su mesero.
El plato fuerte fueron las Carnitas de pato. Comúnmente las
afamadas carnitas mexicanas se hacen con puerco sazonado en cerveza
y frito. Estas carnitas son trocitos de pato cocinados con el tan
característico sabor de las carnitas, delicioso cuando se
acompaña con tortillas en taquitos, como deben disfrutarse
todas las carnitas. Para los amantes de las carnes rojas, la Arrachera
toreada fue definitivamente una de las favoritas en la mesa, una
suave pieza de falda de res marinada con una bella guarnición
formada por jalapeños toreados y rebanadas de cebollitas
asadas sobre una cama de frijoles. También probamos, con
opiniones divididas, la Pechuga de pollo con pasta y huitlacoche.
El único postre que cautivó las miradas y el gusto
fueron las Peras con salsa de pulque, una delicada combinación
de peras cocidas y pulque.
El vino que elegimos fue un tinto español Crianza, y lo disfrutamos
muchísimo.
Observaciones:
• El restaurante estaba virtualmente vacío en ambas
ocasiones. La primera vez fuimos a cenar a las 9:00 p.m. y a las
6:00 p.m. la segunda, las dos veces sólo el silbido del aire
interrumpía nuestras conversaciones.
• El staff es amistoso y atento, pero a ratos se ven aburridos
cuando se juntan cerca del bar.
• Música/entretenimiento: guitarra española
clásica y música mexicana en vivo.
• Las mesas adentro y afuera estaban limpias, bien puestas,
pero frías. Resultado de que el área interior estaba
vacía excepto por nuestra fiesta, en ambas ocasiones.
• Los precios son altos para México, incluso para SMA
(que es conocido por lo ridículamente caro).
• Los baños están limpios, 3 jabones de 5 en
la escala del Trencherman.
Sugerencias:
• Bajen sus precios – es la diferencia entre tener a
penas unos cuantos clientes y tener muchos más, lo cual puede
significar su supervivencia.
• Inviertan más dinero en publicidad y relaciones públicas,
traten de incrementar el tráfico en el restaurante en el
horario nocturno.
• Instauren una Hora Feliz: este pueblo ama a los borrachos
y nada los atrae más que el 2 x 1.
No hay razón para que La Felguera no sea un éxito.
La ubicación es excelente, el espacio es más que adecuado
y el chef es cálido y creativo. ¿Qué pasa amigos?
¡No sean huevones! ¡Échenle ganas! |
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