La
historia comienza dos años atrás cuando dos hombres,
el Dr. Sergio Rendón y el Ing. Juan José Prado y Viramontes,
se dieron cuenta de que compartían más que un interés
pasajero en la época medieval. Juntos, formaron la Cofradía
Medieval, una organización que entre sus más altas
aspiraciones contempla: la difusión y el incremento de actividades
culturales que fomenten la conciencia y el pensamiento; la apreciación
de la literatura y las artes visuales y escénicas; así
como la documentación de las actividades humanas a través
de la historia; y la cerveza. Enfocaron sus esfuerzos en la misión
de crear un evento que por sus propias características pudiera
respetar todos esos ideales.
Por esta razón nació el primer Festival Medieval (¡y
de la cerveza!).

Guanajuato sería escogida como la ciudad sede, porque entre
todas las ciudades mexicanas, es la que más se parece a la
época medieval, la cual nunca ocurrió en México
de hecho. Pero, durante el tiempo de la llegada de los españoles,
los conquistadores aún usaban las armaduras medievales y
la caballería, estaban luchando con las consecuencias de
la tierra y la era que habían dejado atrás. Guanajuato
también es la capital del Cervantino, una celebración
de teatro, arte y literatura de los tiempos pasados, los cuales
se encuentran encapsulados en la primera novela moderna del mundo,
Don Quijote por Don Miguel de Cervantes y Saavedra. Guanajuato también
tiene la célebre tradición de los trovadores, inspirada
en las bandas medievales, que todavía marchan cantando a
través de los túneles de la ciudad. Y Guanajuato ama
la cerveza.

El festival se realizó del 30 de marzo al 3 de abril. El
programa de actividades dio inicio con una ceremonia de inauguración,
desfiles de la Santa Inquisición, una función de la
cinta clásica ‘Excalibur’ (1981) de John Boorman
al aire libre, una aglomeración medieval, la adoración
de la reina (interpretada por la actriz Gabriela Goldsmith) y un
banquete medieval. Una aldea entera surgió a un costado de
la Mina de Rayas donde había luchas de espadachines, jousting,
lanzamientos, cargas montadas, arquería y tiro de cuerda.
Hubo batallas entre clanes rivales, ‘Los MacClouds’
(Escoceses de las tierras altas) contra ‘La Confederación
Esporádica de los Caballeros Perdidos’ (wankers ingleses
o franceses). Hubo una boda interespecie entre una duende y un hombre.
También había un puesto de ‘sea torturado y
llévese su foto por un peso’. Y hubo una competencia
de parranda masiva –la cual, por supuesto, ganaron los mexicanos.
Los banquetes fueron hechos a la talla de un rey – ¡definitivamente
nada para pobres! Y también hubo muy buena cerveza (mayormente
de importación alemana), bebida característica de
ésa época y muy fuertemente vendida y consumida.
Juzgando por la cantidad de gente que participó y por la
respuesta de la audiencia, el festival fue un éxito rotundo
y esperamos verlo nuevamente el año entrante, para la segunda
parte II: El Quickening
http://www.festivalmedieval.3a2.com/

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