| La
Ex-Hacienda Corralejo del siglo XVIII, en Pénjamo, Guanajuato,
es hogar del Tequila Corralejo, el cual se ha estado produciendo
para deleite de México y el mundo durante los últimos
10 años. Debido a una crisis de agave en el 2001 que llevó
a los precios de producción a un alza y a la oportuna demanda
de una cerveza mexicana diferente, los propietarios del Tequila
Corralejo decidieron diversificar sus negocios y expandirse hacia
la industria cervecera.
“Hay un cliente que tenemos en Estados Unidos que nos consume
tequila. El señor distribuía la cerveza Corona allá.
Entonces, cuando le quitaron la distribución, me dijo oye,
quiero una cerveza mexicana”, comenta Leonardo Rodríguez,
el fundador del Tequila Corralejo. “…le dije que nada
más había dos fábricas de cerveza en México
y no más. Entonces, al calor de unos Corralejos, porque
Corralejo es el tequila de la verdad, a las 3 copas empiezas a
decir la verdad; le dije, el único que te puede hacer la
cerveza soy yo. Consígueme una fabriquita por ahí,
porque yo soy chatarrero, yo no puedo comprar nada, no tengo capital…
A mí se me olvidó, me vine pa’ México
y un día me habla: ‘Oye ya tengo la fábrica,
está impecable, está maravillosa…’ Y
me manda una foto y en la foto se veía fabulosa. Y hago
una oferta muy baja, como chatarrero que soy…”
Los
tequileros hallaron una cervecera en desuso en Chicago, Illinois,
la trajeron a México y armaron todas sus partes en Pénjamo.
Los novatos cerveceros querían crear una nueva cerveza
que fuera diferente del resto de las cervezas mexicanas, que son
mayormente ligeras y ámbares. Así que hace 4 años
concibieron una cerveza oscura, más pesada, más
amarga que se caracterizaría por ser 100% de malta. Esta
cerveza es conocida como Potro y fue inspiración de los
hijos del Sr. Rodríguez. El primer lote de Potro fue producido
el 18 de septiembre de 2001.
“Siempre
tuve la ilusión de tener una botella exclusiva para mis
productos... Para nosotros, la presentación es como una
mujer. Si la ves toda chinguiñosa pues no le llegas, pero
si la ves bien arregladita pues le llegas y si te gusta pues te
quedas con ella toda la vida, como me pasó con la mía.
Así es una botella, tienes que presentarla bien, llamar
la atención de la gente y si lo de adentro les gusta pues
se quedan con ella”.
Así que los cerveceros optaron por una botella azul y cuadrada,
que después tuvieron que modificar debido a la presión
del gas, quedando el cuerpo redondo y el cuello largo. Porque
cuando se tiene una cerveza, siempre se trae en la mano y se agarra
del cuerpo de la botella y entonces el líquido se calienta.
Por eso, diseñaron un cuello largo por el cual se puede
sostener la cerveza sin calentarla.
“No es una cerveza comercial, es una cerveza para disfrutarla,
para paladearla. No es una cerveza para quitarte la sed…Es
para una persona que no le gusta el vino, pero que puede tomarse
una muy buena cerveza.”
La segunda que salió fue Cheisy, hace 2 años, ésta
es cerveza ligera de baja denominación (con 2.5% de alcohol)
y es una mezcla con lima-limón. Se denomina como bebida
alcohólica porque no es ni cerveza ni refresco. Lo cual
la hace difícil de vender, considerando que no tiene suficiente
alcohol para que pegue pero no es sólo un refresco, mientras
la mayoría gente prefiere de plano refresco o cerveza con
mayor graduación.
Después lanzaron al mercado Caballero Águila, cuya
primer producción salió hace año y medio
aproximadamente y fue hecha para exportación a Estados
Unidos. Tiene 5 meses que salió al mercado nacional, contando
con las mismas características y estilo que Potro; ambas
son cervezas negras, estilo stout, más pesadas, más
amargas y de espumas muy estables y sabores muy predominantes.
Sólo que Potro tiene 4.7% de alcohol y Caballero Águila
un 5%.
Desde
que arrancaron la producción de Potro, ya se traía
la idea de hacer una cerveza con tequila. Pero en lugar de simplemente
agregar el tequila a Potro y poner otra cerveza oscura en el mercado,
decidieron crear una cerveza ámbar que se convirtió
en Horus. Horus tendría una más alta graduación
de alcohol (aproximadamente 7-8 grados) y se hizo especialmente
para mezclarla con tequila blanco Corralejo. Porque cuando se
mezcla tequila con cerveza, tiende a predominar el tequila. El
efecto deseado era que, cuando se tomara la Horus se sintiera
el sabor del tequila pero que te dejara en el paladar el resabio
de una cerveza. Horus tiene un muy elevado grado alcohólico
(12%) y con sólo 3 meses en el mercado ya ha tenido muy
buena aceptación.
La líder es Potro, a la que se le ha dado más empuje
y atención, seguida por Caballero Águila y Horus
que de hecho agotó su primer lote elaborado. Una producción
promedio, o lote, de Potro es de 16 mil botellas. Y en el caso
de las demás presentaciones, que son de 355 ml., es de
22 mil botellas. Se produce un lote en 2 días y son aproximadamente
10 mil litros, el contenido de un tanque.
“Sí, no somos los que más vendemos,”
comenta Rodríguez, “somos los que más calidad
hacemos. Esa es la diferencia. La calidad no puede ser de mucho
volumen.”
Ana Cristina Hernández Segoviano, una joven bioquímica
en sus treintas, está encargada de la producción
y fue nuestra guía dentro de Cervecera Mexicana. Le preguntamos
por qué no había más cervezas oscuras y stouts
en el mercado mexicano, si era por falta de ingredientes disponibles
para la producción específica de estos sabores o
porque a nadie se le ocurrió. Cristina comenzó a
explicarnos que en la elaboración de cualquier cerveza,
ya sea una stout, ale o lager, la materia prima es la misma: malta,
agua, lúpulo y levadura. Ya casi todas las cervezas llevan
adjuntos como maíz, arroz, trigo, sorgo, etc. Hay un sinfín
de variedades de malta y de lúpulo para escoger de acuerdo
al tipo de producto que se desee crear. Pero debido a las condiciones
climatológicas, el lúpulo no se da en México
y tiene que importarse de Europa, EE.UU. y Canadá. El lúpulo
es el condimento, le da el sabor y el aroma característico
a la cerveza. Es un ingrediente caro, pero se usa en pequeñas
cantidades.
Por otro lado, la levadura es un microorganismo que le da a la
cerveza condiciones afrutadas, aromas cítricos o aromas
parecidos a la mantequilla.
Hoy en día, Potro y Caballero Águila se están
exportando a Texas, California y Nueva York y Potro también
se encuentra a la venta en España. Ha habido más
dificultad para entrar en el mercado nacional debido a la presencia
de los dos mayores grupos cerveceros mexicanos. Las cervezas de
Cervecera Mexicana tienen presencia es Querétaro, Michoacán,
Jalisco y parte de Aguas Calientes así como en Chihuahua,
Tijuana y D.F. Tequila Corralejo, Cervecera Mexicana y la fábrica
de vidrio que produce todas sus botellas, brindan empleo a un
total de 300 personas en la Ex-Hacienda Corralejo.
Diariamente hay recorridos desde las 9 hasta las 16 hrs. Para
mayores informes llame al: 01(469) 696-4105
|
 |
|