| Happy
New Year
No todos los días te deja tu chava de dieciocho años
en año nuevo y en su cumpleaños, ¡qué
grueso! Cuando crees que te las sabes todas y terminas dando lástima
con la gente que menos quieres. Es una pesadilla despertar sin
tener a quién irle a traer un yogurt in the morning. Pero
así de buena suerte tengo que al final, te estoy escribiendo
tomando Wild Turkey. ¡Y sí me importa! Pero así
es la vida, año nuevo, vida nueva. Yo sé que prefiero
el año viejo y quisiera que el tiempo se detuviera. Habrá
muchos que estarán felices por mi infelicidad y fracaso,
en mi paranoia. Pero la neta, siempre me he levantado. Mínimo
acepto que sé llorar. Y que sí me importa perder,
pero de que salgo, salgo, una vez más.
Perdón si estoy escribiendo lástimas, pero quieren
oír una historia, ¡que la mía es súper
fresa!

Voy corriendo tratando de hablar con una persona a la que se le
cayó su cartera, una de las primeras veces que no la revisé
tratando de cambiar mi karma y resultó que era un paisano.
Te estoy hablando de Oregon en un Rainbow Gathering (fiesta que
hacen el 4 de julio los hippies). 40 mil mugrosos (y con tantos,
te vuelves buena vibra o tratas de cambiar un poco), todavía
me dice ‘gracias paisano’, wow, ¡qué
chido carnal! Era Ulises La Changa en persona, lo corrieron los
zapatistas y lo tenía frente a mí, toda una leyenda.
No sabes qué chido sentí, en plena rocky mountain,
ahí en persona diciendo “welcome to hell.”
En medio de todos estos hippies, conocer a un personaje así,
no tienes ni puta idea. Dándome consejos de lo que se trataba
el festival, no tienes idea de la hipocresía de la gente
que trata de ser honesta diciéndote “Hi, I love you”
cuando ni siquiera los conoces. ¿Me creerías que
si pierdes tu cepillo de dientes te lo regresan? ¡Qué
oso! Hacen un círculo donde te devuelven todo lo que pierdes,
menos tu vieja. Esta vez quisiera estar en un lugar así
sin que me doliera ser tan loser. “Jesus loves you, but
everybody else thinks you are an asshole.” Pero ya te digo,
se me fue la onda después de conocer a este carnal. Salimos
espantados de ese festival de sobredosis de amor y buena vibra
y todos nacos, terminamos pidiendo “ride” hacia Seattle,
lo más lejos posible de esta gente, sin que nadie se parara.
¡Qué mal viaje!
Un compa que encontramos en un pueblo, Ashland, nos regala hongos
y ahí vamos con el peor viaje y regañada de nuestra
vida, con una facha que of course nadie nos levantaba y peleándonos
uno con el otro, echándonos la culpa de nuestra mala suerte.
Pero no me lo vas a creer, no sabes lo que es viajar con un carnal
que piensas que es lo mejor y termina siendo un kulei.
Finalmente, después de 12 horas, nos echan un “ride”
y el wey del gringo lo único que dice es: “I just
want to show my son that not all hitchhikers are killers.”
How did he know? What an asshole! En frente de su hijo, con esa
attitude mientras el niñito me mira como que si de veras
lo fuera a matar, yo tratando de ser buena onda y mi amigo vomitando
por la ventana. “Fuck you & thank you.” El hijo
de su bitch, después de venir hablando puras hipocresías
con su hijo (un güerito de chapas rojas, que se parecía
a Heidi) y que casi le creo que era chido, en la primera estación
de policía se para y sale gritando de su coche “Help!”
Que nos meten a la cárcel y nos regresan como una basura
pa’ Tijuana route one-o-one. Mínimo no nos dejaron
en la cárcel. Mi primera deportación.
Pero no me acostumbro, me deportan de países y de corazones
como el que perdí llorando sin razones en año nuevo,
sintiendo que explotaba mi corazón en mil amores.
-El Pinche Sergio
(the punk formerly known as Rockman)
latranzarubi@yahoo.com
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