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Aaah, lo recuerdo bien... cuando por
primera vez me senté en esta butaca, era mi primer
y único mueble; tiempos universitarios, tranquilos,
deliciosamente intrascendentes y relajados. ¿O no?
Pues muchas veces no es así… puede ser la única
época en que hacemos cosas significativas sólo
por hacerlas. Adivine por favor cual de las siguientes es
una verdadera historia de estudiante y cual fue una película. |
Laurie
iba de camino a la escuela cuando se tuvo que detener por
un gran grupo de activistas a favor de los derechos de los
animales. En principio atraído por sus ideas, se detuvo
cuando entendió lo que pedían: “¡Detengan
el laboratorio de animales de Oxford!”. El chico, un
fanático de la ciencia y convencido de las bondades
de la investigación médica, no pudo evitar su
respuesta: “¡Construyan el laboratorio de animales
de Oxford!”. La respuesta de la muchedumbre fue inmediata
y verbalmente violenta. El chico, que sabía que se
estaba planeando un centro de estudios de animales, se encontraba
entusiasmado por la ventaja que le daría a Oxford y
las posibilidades de estudio e investigación que soñaba.
Así que no perdió tiempo, reunió a sus
amigos y construyó un gran estandarte que decía
“Apoya al Progreso. Fondos para el Laboratorio de Animales
de Oxford”. Se ganó adjetivos como “torturador”,
“asesino”, “excremento humano” y una
pancarta especial para él que decía: “¿Deseas
torturar a mi perro?”. Su estandarte fue destruido y
tuvo que retirarse. Recibió muchas felicitaciones por
correo y tuvo una idea. En dos días ya estaba publicada
una página de internet llamada “Pro-Test”,
una divertida broma sobre protestas contra las protestas y
a favor de los estudios clínicos. Expuso sus argumentos
y llamó a una exitosa marcha en favor del laboratorio.
Así fue como un chico de 16 años fundó
una organización en contra de los extremistas que casi
cerraban un departamento científico. La historia termina
en un futuro incierto y en variadas amenazas… pero con
el chico sonriendo ante las cámaras, tan sorprendido
como todos por lo que hizo. |
Ángela estudia cinematografía,
a punto de graduarse, está preparando
una tesis sobre la violencia en el cine y está ávida
de material de apoyo.
Platica
a sus amigos lo que desea, y consigue poco. Su único
apoyo parece ser un chico que odia al mundo, desequilibrado
con todo excepto consigo mismo. Le muestra películas
de ejecuciones, peleas callejeras, todo real. Un profesor
también se ofrece a ayudar con la búsqueda.
Entre Ángela y sus pocos y dispares aliados van siguiendo
las migajas de algo que no se imaginan… y el profesor
lo encuentra. En una solitaria y olvidada sala de proyección,
ve un video misterioso, hecho en la misma universidad…
y muere de un ataque de asma al verlo. Ángela encuentra
su cadáver, y en el reproductor todavía la película,
que resulta ser una cinta “snuff”, donde se tortura,
asesina y desmiembra a una joven estudiante. Se encuentra
con un sospechoso, peor va descubriendo nuevas pistas y nuevas
razones para gustar de él. Trata de equilibrar sus
descubrimientos, estudios, amistades y el peligro que corre
al investigar por su cuenta. NO se percata de que uno de sus
profesores está implicado y le tiende una trampa. Se
adentra cada vez más en el submundo de la pornografía
violenta, hasta encontrarse en el escenario mismo del asesinato.
Sola y vulnerable, descubre hasta entonces que su nuevo interés
sí era el asesino después de todo, y que ella
puede ser la próxima víctima. Al final, sobrevive
pero su tesis no… la abandona. |
Respuestas:
Si la segunda historia le pareció conocida,
seguramente lo es. Alejandro Amenabar se estrenó en
largometrajes con “Tesis”(1996), que le
valió más de 13 premios internacionales e inmortalidad,
y una imitación hollywoodense razonablemente buena:
“8mm”, con Nicolas Cage. La historia
de Laurie Pycroft es totalmente real, y al parecer “Pro-Test”
sigue activo. |
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