
Cuando yo era chico en Texas, solía sorprenderme por los
programas de juegos que pasaban los sábados por la tarde
en la televisión mexicana. Nunca entendí qué
estaba pasando exactamente, se perdía bastante el sentido
al cruzar la frontera. La televisión japonesa me llenó
de esa misma estupefacción. Vine a México como todo
buen tejano debe, y ahora veo lógica en la locura de esos
shows. Los japoneses, en cambio, jamás los entenderé.
Caso 1) http://www.screenhead.com/funny//twitching-food-164949.php
¿Cómo
le hace? En serio, con Japón nunca sabes si estás
viendo animales vivos o algún tipo de androide sintético
que los japoneses han mantenido oculto de los endemoniados extranjeros.
¡Pero santas cachuchas, en realidad está controlando
al pez!
Mi única pregunta, que es la misma cada vez que veo algo
parecido, es “¿Cómo te das cuenta de que tienes
tal habilidad?” O sea, ¿Sólo estabas bobeando
por la pecera un día y te diste cuenta de que el pez mágicamente
seguía tus manos? Y cuando les dijiste a tus amigos lo que
podías hacer, te preguntaron ¿qué te habías
fumado?
Pero si puedes dominar al pez, entonces creo que tienes la autorización
para hacerle esto:
Caso 2) http://www.dailymotion.com/visited/video/61874
En
mis viajes, he comido algunas cosas raras. Mi primera noche en México
bebí, y disfruté, pulque. Una vez en León,
estaban sirviendo algo que parecían ser gusanos asados en
tortillitas (gusanos de maguey). Mis amigos pensaron que me iba
a rajar, pero un rastrero bien tostado sabe exactamente igual que
un langostino fresco. Pero nunca comería esto.
¡Estos animales todavía están vivos! O sea,
sé que el camarón tiene un rudimentario sistema nervioso
a lo mucho, pero de todos modos. Sus sollozos agónicos me
hacen estremecer, y definitivamente me quitan el hambre. Y sí,
el fugu (pez globo, el cual es ciertamente excelente cuando está
bien muerto) todavía se está inflando. Ruega con su
último aliento que sólo termines con él.
El ingrediente secreto que probaste no es amor, es sufrimiento. |
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