
Cuando el Sr. Frazee me
preguntó si podría tocar un par de canciones en la
prisión, de inmediato le dije que sí, porque yo tenía
mucha curiosidad de ver el interior. Y Johnny Cash lo hizo. Mientras
recibía mi propia revisión en la mañana de
navidad, me pregunté si debía haberlo pensado mejor.
El cateo no fue mucho peor que vivir la actual experiencia de tomar
un vuelo a Estados Unidos. Entonces de nuevo, ya no me importa mucho
volar.
Una
vez que estuvimos dentro, todo estuvo sensacional. Yo estaba esperando
que empezaran a gritarles a las chavas que iban en nuestro equipo
como si fueran strippers. Pero todos los reclusos, sin excepción,
se comportaron como verdaderos caballeros. El año entrante
trataremos de llevar a Morgana ‘la roba-besos’.
No esperaba completar mis compras de navidad en el patio de la cárcel,
pero me enseñaron la más inverosímil cantidad
de regalos únicos en su género, todos muy baratos
y a precios todavía a negociar. Hay dentro, verdaderos artesanos
con gran cantidad de tiempo disponible. Mi mejor compra del día
fue una lámpara/caja oculta de dos y medio pies de alto,
que es una reproducción de un galeón español,
cuyos detalles son de verdad maravillosos. Me hice sentir culpable
al dividir el tiempo que debió tomar este trabajo entre el
precio que pagué.
Toqué
entre las presentaciones de un jam de blues y fusion. Estoy seguro
que mi solo de electro rock punk original y covers de Ramones fue,
musicalmente, ‘el pelo en la sopa’ para muchos pero
todos fueron muy cordiales al respecto. Unos 15 o 20 presos parecían
estar disfrutándolo y terminé tocando cinco en lugar
de una o dos que habíamos acordado.
Le presté mi guitarra a uno de los reclusos, de nombre Ángel,
quien procedió a darme un espectáculo con solos de
blues, trayendo a algunos de los músicos reales a un basto
blues jam. La guitarra nunca había sonado tan bien, ni siquiera
sabía que podía sonar así.
Los presos parecían agradecidos por la interrupción
de la monotonía de la cárcel. Toda la gente de nuestro
grupo se fue con la satisfacción de poder llevar alegría
a otras personas por unas cuantas horas. Yo voy a regresar la siguiente
navidad si ellos me lo permiten.
El Show ‘Noche Buena 2003’ fue el tercer concierto organizado
por Tom Frazee para los prisioneros locales. Los dos primeros se
realizaron en enero y julio de 1999. Al lado, Toby Marsh. Otros
músicos que tocaron fueron Benjamin Long (bongos/didgeridoo),
Doc Diego Chaffin (guitarra), Gabriel Hernández (teclados)
y Antonio Lozoya (bajo). Esta fue la primera ocasión en que
la comida fue preparada en el concierto y 1,200 hotdogs de pavo
se sirvieron a los 300 presidiarios y a los familiares que les visitaban.
El Sr. Frazee ha estado trabajando con varias organizaciones caritativas
en San Miguel desde hace 25 años, entre las cuales se encuentran:
IREE, el Club de Leones, SPA, el Patronato para Niños y también
haciendo equipos de béisbol infantil. Frazee puede hacer
estos eventos gracias al generoso apoyo y las donaciones aportados
por voluntarios y negocios locales. 
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