[Agradecimientos
especiales a Pepe Baéz, Charlie, Talina, Brenda, Don Pappi
Chulo, Bere, Fernado y todos los fanáticos de la lucha libre
que hicieron este evento posible.]
Las mascaras tienen su origen en nuestra cultura pre-hispánica,
vienen de una tradición mucho más antigua que la lucha
libre. En este deporte, la máscara representa el misterio
y la espectacularidad que cautiva a los niños y al público
en general. Tal como super héroes de cómics o nuestros
dioses míticos, las máscaras, las capas y los disfraces
son parte del gran escenario que es la lucha libre.

Desde hace unos 8 años, cada 5 de febrero, además
de ser una fecha histórica importante para la cultura mexicana,
también se volvió relevante para este deporte popular,
ya que ese día se presenta un evento especial en honor a
un hombre singular. En esta fecha se conmemora la puesta en vigor
de la Constitución Mexicana y el aniversario luctuoso de
uno de los más grandes íconos de la cultura popular,
una estrella de la pantalla gigante y un héroe de culto,
El Santo. Este año, el organizador del evento, Pepe Báez
sintió la necesidad de hacer algo más junto con el
portador de la leyenda ‘El Hijo del Santo’ e instituyó,
por vez primera en los 60 años de la historia de la lucha
libre en México, una copa con el nombre de Rodolfo Guzmán
Huerta, El Santo original.
De acuerdo con Báez, hubo sólo un Santo, cuyo nombre
real fue Rodolfo Guzmán Huerta. A pesar de que muchos trataron
de suplantar su identidad y robar su fama, sólo hubo uno.
El Santo es una persona increíblemente importante para la
cultura popular mexicana y uno puede hacer comparaciones obvias
con Superman. Él fue un súper héroe mexicano
que peleó contra momias, vampiros y extraterrestres en sus
películas y cómics. La diferencia entre El Santo y
Superman es que éste último fue obra de la ciencia-ficción
plasmada en los cómics mientras que El Santo fue un hombre
de carne y hueso. El Santo existió y su nombre fue Rodolfo
Guzmán Huerta.
Fue
el mismo hombre que se mantuvo como luchador activo por 42 años
y quien actuó en más de 50 películas. A pesar
de que debutó en 1942 bajo el nombre de El Santo, su historia
se remonta unos años atrás cuando luchaba con otros
nombres como “Rudy Guzmán”, “El Hombre
Rojo” y “El Murciélago 2”. Más tarde,
Don Jesús Lomelí, uno de los ‘matchmakers’
de la gran Arena México, le sugirió cambiarse el nombre
y le dio a escoger entre El Santo o El Ángel. A él
le gustó El Santo, puesto que era un rudo, por la contradicción
de ser un santo malo. Pero después se convierte en técnico,
lo que le permite estar más cerca de la afición infantil.
Este cambio de imagen lo convirtió en un fenómeno,
no sólo en la lucha libre, sino también en el cine.
En su primera aparición como El Santo en 1942, se presentó
a luchar con una máscara de piel de cerdo confeccionada por
él mismo. El Santo era una persona humilde, no tenía
mucho dinero y por eso, decidió hacerse él mismo su
traje: una máscara plateada, mallas azules, botines y su
capa de plata. En septiembre de 1982, el Toreo de Cuatro Caminos
lo vio luchar por última vez, después de más
de 40 años de carrera. Después de su retiro de la
lucha libre, se dedicó al escapismo hasta su muerte el 5
de febrero de 1984.
El
Hijo del Santo ha sabido llevar orgullosa y dignamente la tradición
que legara su padre. El Santo, junto con Pedro Infante y Cantinflas,
es una piedra angular en la cultura popular mexicana. El Hijo del
Santo le ha dado al nombre de su padre más brillo y peso.
Hay un dicho popular mexicano que reza ‘Santo que no es visto,
no es adorado’. Pues bueno, gracias a los 22 años de
trayectoria de El Hijo del Santo, este personaje sigue presente
en la conciencia colectiva mexicana. Además le las muchas
películas que hizo su padre, su carrera ha ayudado a mantener
el recuerdo de El Santo. Él es un hombre muy limpio, libre
de vicios, drogas y alcohol. También es un profesional que
se cuida y que no le gusta ser visto sin su máscara, preservando
el misterio que el personaje representa.
El Hijo del Santo, es el más pequeño de 10 hermanos.
Hubo 4 hermanos que tuvieron la oportunidad de tomar el nombre,
pero ninguno de ellos, al parecer, cubrieron el perfil o simplemente,
no tuvieron el interés. Él es el más chico
de todos y tiene 22 años de una carrera impecable como luchador
activo, desde su debut el 18 de octubre de 1982 en Nuevo Laredo,
Tamps.

Pepe Báez también
tiene una conexión personal con El Santo, comenta con mucho
orgullo que fue su abuelo, padre de su madre. El Hijo del Santo
es su tío – el más joven de sus tíos-
y ha tenido una larga y cercana relación con él. “Yo
te puedo decir que es mi mejor amigo, además de ser mi tío.
Todo mundo vemos al hombre enmascarado al que hacen los grandes
espectaculares, al del cine, poca gente tiene la oportunidad de
conocerlo como ser humano y te puedo decir que, si como luchador
es el mejor, como ser humano es mil veces mejor. Es un hombre muy
noble, muy bueno, que ha pasado por muchas situaciones difíciles
en su vida, todo mundo podía pensar que nació en una
cuna dorada y que todo lo tuvo fácil, pero no, él
cuando inició como El Hijo del Santo, fue blanco de muchas
críticas ahora lo ves con muchas estrellas pero al inicio
él estaba en las primeras luchas, como cualquier novato.
En ocasiones se cree que contar con un nombre de prestigio es un
beneficio y esto no es la verdad. Tú puedes ver a cantantes
como Alejandra Guzmán, que siempre la sombra de Enrique Guzmán
o de Silvia Pinal, le pesan, porque comparan. Es lógica la
comparación. Y sin embargo ha sabido sortear todo esto, pero
yo creo que lo ha logrado en base a disciplina y al gran corazón
que tiene es un extraordinario ser humano”.
La
rivalidad entre El Santo y Blue Demon se remonta a hace muchos años.
El Señor Báez, no quiere suponer con respecto a dicha
competencia entre ellos, pero comenta que había muchas diferencias
entre los dos. “Yo no sé si por cuestiones de popularidad,
pero sí siempre hubo un celo de Blue Demon hacia El Santo
muy grande... Si tú te fijas en todas las carteleras siempre
encabezaba El Santo, acompañado de Blue Demon, esto era siempre.
Entonces existe un celo profesional, lógicamente también
fue una leyenda que hoy lleva su hijo muy dignamente, pero desde
mi punto de vista pues El Santo es El Santo y, pues no hay otro
igual”.
Blue Demon Jr. es más alto y robusto que El Hijo del Santo.
La última vez que pelearon entre ellos, fue hace 3 años
en la Arena México ante más de 18 mil espectadores,
perdió El Hijo del Santo por descalificación al quitarle
la máscara a Blue Demon Jr., quien le había querido
hacer lo mismo 2 o 3 semanas antes. El Hijo del Santo no lo permitió
y el misterio de su identidad se conservó. “Blue Demon
es un luchador que merece todo mi respeto”, agrega Báez,
“creo que en alguna época de su carrera no supo aprovechar
la leyenda tan bonita que le dejo su padre, afortunadamente ahora
Blue Demon ha estado haciendo una campaña muy limpia, muy
ascendente, pero resulta lamentable que después de, a lo
mejor, no sé, de 18 o 20 años de carrera que tiene
el Sr. Blue Demon Jr., hace dos años todavía lo vieras
en terceras luchas, en segundas luchas cuando tiene una leyenda
tan importante. A raíz de que él se independiza y
surge esta rivalidad con El Hijo del Santo, ahora Blue Demon está
ocupando las carteleras estelares”.
El Hijo del Santo tiene 2 o 3 años más de experiencia
que Blue Demon Jr., ambos son excelentes luchadores a ras de lona,
algo que se ha perdido en las luchas actuales. Muchos dicen que
la esencia de la lucha libre se ha perdido. Los dos son unos maestros
de la lona, pero El Santo tiene la ventaja con algunos de sus espectaculares
movimientos. Sus lances, sus topes y todas esas habilidades, ponen
la balanza a su favor.

“Hay mucha gente que me dice ‘bueno, oye y ¿lo
conoces sin máscara?’. ¡Claro que lo conozco
sin máscara!, como te comentaba hace un rato, es un profesional
el señor, jamás lo verás exhibiéndose
en una cantina, en un bar ‘Yo soy El Santo’, jamás
en la vida, él es un hombre muy profesional y para él
su misterio es todo. Él usa la máscara cuando la tiene
que usar, en casa es un ser humano normal, como cualquiera de nosotros,
igual. Pero sí, para él su misterio es algo importantísimo,
porque es el mito que ha habido a lo largo de más de 60 años
que tiene de existir el personaje de El Santo, pero él ha
sabido cuidar mucho este misterio. Y, por ejemplo, creo yo que será
muy difícil que algún día ellos dos se lleguen
a enfrentar en un duelo de máscaras. No creo que haya un
lugar suficiente en México para presenciar un encuentro de
esa magnitud. Estás hablando de las 2 más grandes
leyendas, sin embargo el Hijo del Santo en muchas ocasiones ha retado
a Blue Demon Jr. A jugarse las máscaras y este reto bueno
pues, Blue Demon no lo ha aceptado”, comenta Báez respecto
al misterio y la rivalidad de esta segunda generación de
ídolos de la lucha libre..

Resultado del reciente boom de popularidad de la lucha libre, ayudado
por la cobertura de los medios de comunicación, este deporte
tiene muchas ligas, copas y campeonatos. Mientras que, por un lado,
ayuda a la difusión de esta actividad, por otro lado, resulta
negativo por la incorporación de ligas como la AAA, que empezó
muy bien, pero que ha convertido a la lucha libre en un circo. El
deporte se ha americanizado al estilo de la WWF y ha perdido credibilidad.
Uno de los objetivos principales de la Copa Rodolfo Guzmán
Huerta, es devolverle la dignidad a este deporte. Esta copa se disputará
el 5 de febrero de cada año, en este caso entre El Hijo del
Santo y Blue Demon Jr., y dependiendo de la respuesta del público
de San Miguel de Allende, ésta podría moverse a Monterrey,
Guadalajara o a la Ciudad de México el año entrante.
Desafortunadamente la lucha libre, como muchos otros deportes, al
comercializarse ha perdido su credibilidad. Esto ha pasado también
con la tauromaquia. Es muy triste que la Plaza México, por
ejemplo, registre entradas de sólo 3 mil personas. Los seguidores
paguen mucho para ver un partido de fútbol que, con frecuencia,
deja mucho qué desear. Afortunadamente hay compañías
serias como el Consejo Mundial de Lucha Libre y luchadores que no
pertenecen a organizaciones o ligas como El Hijo del Santo, Blue
Demon Jr., el Hijo del Perro Aguayo y el original Máscara
Sagrada; quienes han tomado con seriedad el deporte y lo han tratado
de dignificar. Pero finalmente, la lucha libre es un negocio, como
el boxeo, que ha perdido algo de su credibilidad debido a su comercialización
y al marketing que se hace del deporte.
Fue difícil lograr que se enfrentaran estos dos grandes luchadores
cuya rivalidad se heredó desde hace más de 60 años
desde El Santo y Blue Demon padres. La pelea se presento en el Salón
El Álamo. Televisoras de la talla de Televisa y Televisión
Azteca cubrieron el evento, así como revistas nacionales
de espectáculos como Tv y Novelas y Tv Notas, los semanarios
de lucha libre y, por supuesto, La Jerga.
“El
principal objetivo es que recordemos no solamente al luchador, sino
al hombre, hacerle un homenaje” comentó Báez
antes de la pelea. “El segundo, ver una lucha que deje satisfecha
a la afición de San Miguel de Allende, vienen otras 3 luchas
con grandes luchadores, viene el Máscara Sagrada Original,
viene El Dandi, viene Pentagón, viene El Hijo del Diablo,
viene Supermuñeco, viene Batman, viene Dr. Cerebro, viene
el Bombero Infernal, entre algunos otros; viene el hijo de Bobby
Lee, Bobby Lee fue un luchador que tuvo mucho qué ver en
la etapa final de El Santo papá, El Santo desenmascaró
a Bobby Lee, fue la última máscara que él ganó.
Así que yo creo que todos los ingredientes están dados
para que sea una gran función .Y ojalá la gente de
San Miguel de Allende responda para que, en primer lugar, podamos
seguir trayendo lucha libre de calidad, tal vez una función
al mes; y en segundo lugar, pues que de alguna manera, San Miguel
de Allende pueda volver a ser sede el próximo año
en la Segunda Edición de la Copa Rodolfo Guzmán Huerta”.
En los primeros dos encuentros tuvimos al joven Bobby Lee acompañado
por otros luchadores de primera clase de León, Gto. En el
encuentro de fantasía, estuvo Supermuñeco, a quien
los niños adoran y a Batman contra el Dr. Cerebro, a quien
El Hijo del Santo le quitó la máscara hace 2 años,
y el Bombero Infernal. En la semifinal vimos a Máscara Sagrada
y El Dandi contra Pentagón Black y El Hijo del Diablo. Y
en la estelar, luchando por la Copa, El Hijo del Santo contra Blue
Demon Jr., en un mano a mano. La
lucha por el título entre El Hijo del Santo y Blue Demon
Jr., estuvo bastante cerrada y puso lo ánimos a tope. Blue
Demon Jr. hizo algunas llaves y sujeciones a El Santo al inicio
del encuentro. En una de esas, Blue Demon alzó al Santo
como si lo ofreciera a los dioses que fueron sus padres. El Santo,
rápidamente contraatacó con uno de sus característicos
lances fuera del ring. Al final, Blue Demon, se rindió
ante El Santo que lo tenía atrapado con una llave en cruz
por la espalda. Y la Copa Rodolfo Guzmán Huerta, continúa
a salvo en la familia.
Para aprender más sobre la leyenda de El Santo, puede visitar
el website oficial: www.elhijodelsanto.com.mx,
donde encontrará fotos, cómics, historia, filmografía
y todo lo que siempre quiso saber sobre El Santo.
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