Eli
Guerra: impresiones de 10 minutos.
¿Qué se puede
decir de alguien exitoso a quien sólo has visto o escuchado
ocasionalmente y que sabes que es toda una figura en la escena musical
contemporánea? Pueden tener muchas respuestas, pero yo llegué
a San Miguel ‘como música y acompañamiento’
(o sea, de metiche), para ver la filmación del nuevo video
de Kinky y me encontré con otra cara que no puedo confundir.
Conocí en 10 minutos a una chica grácil, sencilla,
enamorada: Eli Guerra.
Sin poses, ni miradas de ‘¿qué me estás
viendo?’, se abrió la oportunidad de convivir en un
ambiente único, no con la creadora, sino con la persona.
Eli es, sin duda, una de las artistas más importantes en
la escena del rock mexicano. Regiomontana de nacimiento, e hija
de Alberto Guerra, un astro del Futbol nacional; la cantautora ha
logrado mantenerse en escena desde 1992 con una trayectoria en franco
ascenso a su inigualable ritmo personal y artístico. En este
tiempo, ha presentado 3 producciones discográficas: Eli Guerra,
Pa' Morirse de Amor y Lotofire, todas con temas de su autoría.
A
parte de su intensa trayectoria como solista, también ha
colaborado con una gran variedad figuras como Café Tacuba
y la banda Chilena ‘La Ley’, además de participar
en soundtracks de películas como Amores Perros. ‘Depende
mucho qué es lo que vaya a hacer. A veces toco la lira, a
veces canto; pero en general, cuando hago una colaboración
con otros músicos, hago lo que voy a tocar o cantar, yo lo
escribo.’, comenta al respecto.
Tras 8 meses de arduo trabajo, acaba de concluir su nuevo material
musical que será presentado en mayo, cuando planea empezar
una gira con este disco. Grabado casi en su totalidad en México,
le dedicó cerca de año y medio a escribir, seleccionar
temas y armarlo. Intensa y natural como es, Eli promete un nuevo
disco lleno de emociones para ser compartidas con su audiencia.
Además de presentarnos su nueva producción, estará
muy activa dando conciertos en lugares como el Royal Festival Hall
de Londres, donde cantará por vez primera para los ingleses.
Eli encuentra la manera de hacerse ratos libres (como el fin de
semana en San Miguel) y tiene en sus hobbies, otras alternativas
de expresión. Hace 2 años, al cumplir 30, hizo una
serie de autorretratos de su gira, documentando de manera personal
cómo se sentía. ‘Es algo bien padre, muy honesto.
Son momentos míos. Había días que terminaba
un concierto, ya sabes, bien cansada y me acordaba ¡ah, la
foto! Y empezaba a acomodar luces y hacer todo para tomar la foto’,
nos dice. Ya seleccionó lo mejor de esa serie y quiere hacer
algo con ella, podría sorprendernos con estas imágenes
en la portada de su disco o en una exposición. También
la cocina es otra de sus pasiones, que le ha valido el reconocimiento
entre su círculo de amigos como una excelente chef. Nadie
pierde oportunidad de caer a comer en su casa.
Por otro lado, habrá que observar con mucha atención
su vestuario, ya que además de que es diseñado especialmente
para cada una de esas importantes galas, podrán percatarse
de algunos detalles que hablan de su identidad y su ideología.
Por el momento sólo diré que el EZLN y el Subcomandante
Marcos, podrán sentirse orgullosos de contar a Eli entre
sus amigos.
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