Palabras
Rosario Kandell
Fotos Michael Amici
La luz al final del túnel o el pasado, presente
y futuro del drenaje sanitario.
SAPASMA tiene responsabilidad completa sobre el sistema de agua
potable y el drenaje sanitario de San Miguel. SAPASMA, siglas de
Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de San Miguel de Allende,
es un organismo descentralizado creado en mayo de 1992, como consecuencia
de un mandato federal requiriendo de los estados y municipios la
administración de sus propios sistemas de distribución
de agua. Es administrado por un consejo directivo y un regente municipal.
Según indicó el Sr. Manuel Anguiano, contador de dicha
dependencia, el propósito de SAPASMA es la planeación
y ejecución de los trabajos relacionados con la provisión
de agua potable así como alcantarillado y drenaje sanitario
para la comunidad. El consejo directivo consiste de un presidente,
un secretario, un tesorero y uno o dos vocales, designados todos
por el municipio por un periodo de dos años. Los cargos antes
mencionados, reciben una compensación y pueden ser re-electos.
El consejo directivo elige al Director General, puesto que ocupa
actualmente el Ing. José Antonio Jaramillo Villalobos.
Hasta
1992 el sistema de agua y alcantarillado había sido operado
por ramas separadas del mismo municipio: el Sistema de Agua Potable
y Servicios Públicos, respectivamente. SAPASMA unificó
estas dos ramas en un solo departamento. Es difícil precisar
en qué momento en la historia del pueblo se introdujo el
primer sistema de drenaje. Lo que sí sabemos es que el sistema
original, tomaba los desechos domésticos y los depositaba
en las tuberías debajo de las calles, que iban directamente
a los arroyos naturales de la ciudad.
De acuerdo con el Ing. José Luis Lozano de SAPASMA, en la
actualidad aún existen algunas de esas conexiones domésticas,
originalmente hechas con tubería de barro. “Esas conexiones
han sido remplazadas, conforme se repavimentan las calles”,
comenta Lozano, “pero al menos 50% del centro original todavía
tiene esos antiguos tubos de barro drenando en el sistema principal.
De las 71 colonias o barrios restantes que forman el área
urbana, la mayoría cuentan con drenaje. La única excepción
es el área del Ejido Tirado, para el cual ya existen planes
para el agua y el servicio de drenaje sanitario, y el Fraccionamiento
Los Frailes, que se mantiene con sistemas de fosas sépticas”.
Según
indica el Ingeniero Jaramillo, el problema del drenaje alcanzó
su punto crítico a fines de los años ochentas y principios
de los noventas, a causa de la explosión demográfica
que sufrió y aún vive San Miguel.
Los arroyos habían sido tradicionalmente usados como drenaje
principal para sacar los desechos de la ciudad. El sistema de drenaje
actual de San Miguel emplea ‘colectores', en lugar de descargar
directamente en los arroyos. Cada hogar tiene una tubería
que conecta al drenaje de la calle que, a su vez, se conecta al
colector. Esos colectores son grandes drenajes donde se vacía
una calle o un área entera. Tanto el Ing. Jaramillo como
el Ing. Lozano declararon que se ha alcanzado un gran progreso con
la construcción de estos colectores.
El “Colector de los cachinches” fue el primero en construirse.
Éste va de la Presa del Obraje y eventualmente conectará
al colector final, llamado el “emisor” a la Planta de
Tratamiento de Aguas Residuales. Este colector corre a lo largo
del arroyo “los cachinches”, del cual recibe su nombre.
Dicho arroyo es el mismo que uno cruza en Avenida Aurora, pasa debajo
del puente cercano a la vieja fábrica Aurora, al final de
la Avenida Insurgentes; continuando a lo largo de Avenida Guadalupe,
bajo el puente Guanajuato, después al sur de Calzada de la
Estación detrás de la estación de autobuses.
Entonces atraviesa el libramiento a Dolores Hidalgo y finalmente
termina en la Presa Allende. El Colector de los cachinches casi
está terminado y en espera de que la compañía
constructora de la planta de tratamiento haga la conexión
final. Por ahora, esta línea del colector, aún está
depositando aguas negras en una sección del arroyo cachinches,
aproximadamente a un kilómetro de distancia de la Presa Allende,
donde por fin desemboca. El
colector de los cachinches es una pieza muy significativa en el
rompecabezas para la solución del drenaje de San Miguel.
Hay otros colectores a lo largo y ancho de la ciudad que están
en distintas etapas de construcción, pero todos ellos se
conectarán finalmente con el Papá de todos los colectores,
“los cachinches”. Los representantes de SAPASMA indicaron
que la razón de que malos olores aún pernean ciertas
partes de la ciudad, especialmente a lo largo de Calzada de la Luz
en días calurosos, es que los hogares del área de
Atascadero a la calle de Relox todavía descargan sus desagües
directamente en el arroyo de Calzada de la Luz y seguirán
haciéndolo hasta que el colector Atascadero se termine.
Es importante entender que importantes son los arroyos para la ciudad.
Son los principales drenajes fluviales. Durante las tormentas de
julio-agosto drenan grandes cantidades de agua previniendo serias
inundaciones. El uso de los arroyos como basureros ilegales, los
congestiona y esto ocasiona que no drenen apropiadamente. Esto a
su ves, causa que los desechos domésticos del desagüe
se desborden en nuestras calles. A pesar del hecho de que hasta
recientemente los arroyos se han usado para drenar aguas negras,
SAPASMA no tiene jurisdicción sobre los arroyos o las agua
fluviales, estos son responsabilidad de Obras Públicas y
el Departamento de Ecología. El Ing. Lozano explicó
que existen planes para limpiar el arroyo Cachinches y, probablemente,
sea una tarea a cargo del ejército. En
lo que respecta a la largamente esperada planta de tratamiento,
la cual ha estado en planeación por 10 años, el Ing.
Jaramillo comentó que ya se ha completado el 52% de su construcción
y, a pesar de que el proyecto esta retrasado aproximadamente seis
meses, cuando esté terminado y en operación, será
un gran logro para San Miguel de Allende. Tuve la oportunidad de
visitar el lugar con el Ing. Jaramillo y otros dos ciudadanos, quedé
realmente impresionada por el proyecto.
El costo de construcción de la planta ha sido valuado en
$46,992,507.34 pesos. Esta instalación se está financiando
entre la Comisión Nacional de Agua (42%), la Comisión
de Agua de Guanajuato (29%) y el municipio de SMA (29%) Si las tres
organizaciones proveen los fondos prometidos a su debido tiempo,
la planta podría estar operando a mediados de 2005. Por ahora,
la compañía constructora está tratando de completar
el trabajo que podría retrasarse por la lluvia.
Al
parecer en el Estado de Guanajuato no hay otras ciudades del tamaño
de San Miguel que tengan plantas de tratamiento. Dolores Hidalgo
no tiene tales facilidades. Si uno piensa en el número de
comunidades únicamente en el municipio de Allende, que carecen
de drenaje sanitario, ya sea en la forma de letrinas o fosas sépticas;
se puede ver la magnitud del problema. San Miguel ha sido muy afortunado
de no tener una epidemia catastrófica a consecuencia de los
múltiples desbordamientos del drenaje a lo largo de los años.
La combinación de métodos de tercer mundo en la disposición
de drenaje sanitario y las prácticas medievales pueden ser
responsables de esparcir enfermedades infecciosas entéricas
bacteriales como el cólera, la fiebre tifoidea (salmonela),
shigelosis y E. coli; infecciones parsitarias como amibiasis y girdiasis;
y virales como la hepatitis A, E y potencialmente la variante gastrointestinal
del SARS.Los drenajes también acarrean una variedad de otros
tóxicos incluyendo metales pesados, químicos orgánicos
domésticos, como pesticidas e hidrocarburos de petróleo
y otros químicos contenidos en jabones, cosméticos
y productos farmacéuticos de uso diario. Es necesario que
Ecología se involucre en la promoción de que los desechos
humanos sean eliminados de forma sanitaria. También debería
ser su responsabilidad el mantener los arroyos limpios y hacer cumplir
las leyes ambientales actuales. |
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