Como
es frecuente en San Miguel, muchas de las más grandes maravillas
se encuentran detrás de las puertas más inimaginables
del pueblo. Por ejemplo, la colección de juguetes de Don
Gumercindo España en Casa Cuesta. Gumercindo empezó
a hacer juguetes hace más de 40 años, bajo la enseñanza
de su padre, aquí en el Estado de Guanajuato. El domicilio
familiar hacía las veces de taller. Con toda la familia ayudando,
incluidos los niños quienes tomaban los pinceles y pintaban
juguetes todos los días. Él empezó
su artesanado copiando juguetes antiguos, llamados negros, porque
se hacían con lodo y luego se curaban con humo de composta.
Entonces había que colocar semillas a las figuras para formar
los ojos. Afortunadamente hoy Gumercindo trabaja con juguetes de
madera en los que él y su familia pintan, con pinturas de
anilina, increíbles toques festivos y dramáticas escenas.
Todos los juguetes son interactivos y algunos son tan astutos que
harían sonrojar a un relojero suizo. Vi un sistema de múltiples
cordones crear un campo de movimiento accionado con sólo
una manivela. Cosas estupendas para un tipo que nunca fue ‘tradicionalmente’
entrenado en estos asuntos.
Si tienes suerte, tal vez hayas visto algo de su trabajo en Corpus
Christi, ya que sus piezas cambian con los días festivos
aquí en Guanajuato. Su gama temática es tan extensa
como la sociedad mexicana moderna, tal cual él la ve. Esqueletos,
loquísimos muñecos de peluche, muchas escenas de corridas
de toros y hasta un chidísimo carrusel. Ya sé exactamente
qué van a recibir esta navidad los más chicos de mis
sobrinos.
Su artesanía le ha valido cierta fama, incluidos los premios
que le han otorgado: de cigarrera La Moderna, por su carruaje con
un cuerpo y un enterrador y de Fomento Cultural Banamex en 1996,
con el cual pudo comprar una cortadora eléctrica, una sierra
de mesa y un taladro de prensa; pero lo que más me impresiona
es su nivel de producción antes de que él usara esas
herramientas.
Usan madera de capalillo, que se encuentra localmente en Guanajuato,
primero se cura con lima para prevenir que cualquier insecto se
encuentre con un banquete en tu juguete. Emplean un lápiz
para delinear las piezas que serán cortadas de las hojas
de la madera tratada, algunas veces ayudados por algún figurín
hecho hace años. Las piezas abatibles se unen con alambre
delgado o hilo de cáñamo.
Las dos piezas tradicionales de su natal Santa Cruz de Juventino
Rosas son las gallinas y las palomas que mueven la cabeza y las
alas activadas por una pequeña bola de barro. Tras mecer
esta bola, las aves hacen el clásico movimiento de beber
agua de un charquito, comúnmente pegado en una pieza pequeña
de tabla con el pájaro. Pero ‘Chinda’, como se
le conoce a Don Gumercindo, es el maestro.
La próxima vez que te encuentres diciendo que no hay nada
qué hacer en San Miguel de Allende, llama a Bill y a Heidi
a Casa Cuesta para ir a ver esos juguetes y la increíble
colección de máscaras; obtendrás un gran acercamiento
a la vastedad de culturas y tradiciones del país. Asegúrate
de tomar un poquito del panorama desde su propio y único
punto de vista.
Pero ya sin más rodeos, la reseña de los divertidos
juguetes mexicanos:
Casa de la Cuesta
Tel: 52 (415) 154-4324 Fax: 52 (415) 154-5032
Email: info@casadelacuesta.com
Cuesta de San Jose #32
San Miguel de Allende,
Guanajuato, Mexico 37700 |
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