¡La Sombrillota!
Palabras y fotos por Arturo Manrique
En el corazón de la vibrante ciudad de Seattle Washington se realiza el más grande festival de artes urbanas de Norteamérica, un evento que combina un sinnúmero de expresiones artísticas en un radio de 3 mil metros cuadrados… le llaman Bumbershoot, refiriéndose a un modismo de principios de siglo que significa sombrilla o paracaídas.
Y de verdad acertaron con esto de la sombrilla, básicamente es una “experiencia a la medida”, tú escoges lo que quieres ver de entre un abanico impresionante de opciones, esto generalmente deriva en desesperantes momentos de frustración y/o en irracionales anhelos de omnipresencia. Porque no puedes ver todo lo que quisieras y prefieres ignorar los puestos de comida para no perder el siguiente toquín. Pero bien valió la pena correr de escenario en escenario para compartir con los lectores de La Jerga lo que pasa en este singular cotorreo.
Fueron tres días de actividades, del 2 al 4 de Septiembre (El Labor Day Weekend como le dicen por acá) y fueron intensos. Lo primero que noté, fue la impecable organización del festival. Por algo llevan repitiéndolo desde hace 35 años. Sobrecitos rotulados con tu nombre para tus boletos y pases de prensa. Edecanes que te llevaban a todos lados, una chulada.
Heme ahí, un mexicano sin bronceador con su lista preparada de cosas que no podía perderse. Al final me daría cuenta de la utopía que esto representaba y de lo malo que es subestimar al sol del Norte.
Pero el primer día no pudo empezar mejor. Mi fotógrafa Steph insistía que corriéramos al escenario principal para ver a The Gossip.
Llegamos y me sorprendió escuchar a un grupo tan sólido formado por tres personas, cuando sólo dos de ellas estaban tocando algún instrumento. Una vocalista, un bajista/guitarrista y una increíble baterista. The Gossip fue quizás la mayor sorpresa que me llevé durante el festival.
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| Canciones intensas, música refrescante y una inyección de ánimo que la banda liderada por Beth Ditto (una magnífica frontwoman) administró a la recién llegada raza del Bumbershoot. Standing in the way of control” fue el clímax de su participación y las alusiones al grupo que continuaría con el show fueron constantes… “¿Conocen a la banda que sigue?” preguntaba Ditto, “Son unos novatos que se llaman Blondie.” |
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Y en efecto, era el momento para que Debbie Harry usurpara el escenario, junto con sus secuaces de la tercera edad, ex ídolos de la época de oro del punk, convertidos al disco. Blondie otorgaría una decente participación y un set lleno de clásicos propios y covers medio bizarros, lástima que no llegó a contagiar al respetable tanto como sus antecesores, hasta que cerraron con la emblemática Heart of glass.
Fue a mitad del show de Blondie cuando quise dividirme en tres personas por primera vez. Empezaba a tocar Erase Errata en un escenario alterno y Chuck Palahniuk, el controvertido escritor de El Club de la Pelea y Asfixia iniciaba una conferencia en otro foro. Así que decidí lanzarme a escuchar a la terna de chicas Californianas de Erase Errata, quienes derrocharon una cantidad de energía impresionante y dejaron claro que su acto es auténtico, una muy buena banda ahora en la disquera de culto Kill Rockstars.
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Pero no pude terminarlas de escuchar pues corrí a formarme en la fila de Chuck para encontrarme con la sorpresa que estaba abarrotado, así que me lo perdí. Sin embargo mi fotógrafa sí logró entrar y reporta que llegó un momento climático donde Chuck Palahniuk después de leer su célebre cuento Guts (famoso por haber hecho desmayar y vomitar a una docena de personas en varias lecturas alrededor de los Estados Unidos), arrojó botellitas de Bacardi Blanco, de Vodka y partes humanas hechas de plástico al público encantado con tan extraña velada.
Después tuve un pequeño break para comer mientras desmenuzaba el programa detalladamente. Lo siguiente serían tres bandas en el “What’s next stage”, que hacía alusión a las bandas nuevas que tienen una buena propuesta. Primero The Epoxies, una muy entretenida banda de punk de Pórtland que por un tiempo le abrió los conciertos a NOFX y que han ido ganando respeto en la escena, sobre todo gracias a su aparición en compilaciones de Fat Wreck Chords y Epitaph. |
Después fue el turno de The Thermals, una banda en la que tenía puesta muchas esperanzas, pues sus canciones son muy llegadoras y básicas… me recuerdan el espíritu grungero y post-punk del Seattle de los noventas. Pero desgraciadamente su show suena muy monótono, pero al momento que tocaron “How we know” y “Remember today” hicieron que se me pusiera la piel chinita.
Al terminar este acto, Deerhoof subió al escenario. Se trata de una banda que le ha abierto sus giras a Radiohead y a los Flaming Lips; una extraña mezcla de noise-garage, muy interesante. Feedbacks al más puro estilo Sonic Youth y una vocalista/bajista asiática que me hace imaginar cómo sería la voz de Hello Kitty (¿tiene voz Hello Kitty?) si cargara un gran bajo y estuviera dopada en ácido. Excelente banda, con un gran sentido del contraste.
Poco tiempo me quedó para cruzar el festival y escuchar un par de canciones de Of Montreal, que ataviados con glamorosos vestidos y boas, sacaron una que otra sonrisa de los asistentes al tocar “Crazy” de Gnarls Barkley. |
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Afortunadamente ya nos habíamos perdido la presencia de Hawthorne Heights y de Yellowcard en el escenario principal. Así que sólo nos quedaba ir a ver a AFI. Una banda que me gustaba bastante por su estilo definido y buen punk, pero que degeneró en un producto muy a la medida del mercado gabacho. Lo cuál quedó de manifiesto (además de su escenografía y vestuario coordinado) cuando Davey el vocalista agradeció a todos y cada unos de sus fans que contribuyeron a su MTV Video Music Award que obtuvieron durante aquella semana; y aún más cuando recibió una ovación impresionante de todo el público que se sintió identificado. Pero el balance general en mi opinión, es que se trata de una banda muy madura, con un gran control de su interpretación.
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El día dos comenzó tarde para mí. No alcancé a llegar a tiempo para ver a los New Pornographers, pero el remordimiento se evaporó al llegar justo al inicio del show de Spoon. “The two sides of Monsieur Valentine” abrió el excelente repertorio de esta banda, que continuó entregando grandes rolas una tras otra mientras el vocal engullía una Tecate.
Hacia mucho calor, pero la situación subió de tono cuando el comediante David Cross apareció en el escenario para dar su muy particular versión para las personas con impedimentos auditivos de la rola “The beast and the dragon adored”, mientras la banda la ejecutaba magistralmente.
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| Se retiraron y el público pidió más, así que volvieron para brindar un cierre muy emotivo del concierto, pues Britt el vocalista, anunciaba que esta sería la última tocada de la banda con el bajista Joshua Zarbo (por un tiempo); aunque enfatizó que no es la primera vez que trata de dejar la banda y siempre regresa gateando. Así que al final de su última canción “Sister Jack” Britt coreaba “you’ll be back, you’ll be back” para después fundirse en un abrazo con su compañero antes de retirarse. |
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Poco después en otro escenario se presentaba la banda de Philadelphia: Mewithoutyou. Con un vocalista bastante excéntrico, pero muy talentoso y riffs de guitarra y bajo muy potentes. Al terminar corrimos al encuentro del sueco José González. Estaba llenísimo este escenario pero pudimos disfrutar de su música y valió muchísimo la pena. Un relax enorme al escuchar su fabulosa “Heartbeats” y cerró con una intensísima versión de “Teardrop” de Massive Attack que nos dejó a todos con ganas de más. Lástima que no pudo continuar con un pequeño extra pues tenía que correr a un escenario del lado opuesto del Seattle Centre, para alcanzar a llegar a la presentación del otro proyecto en el que colabora: Zero 7 justo debajo de la Aguja Espacial, símbolo de esta ciudad.
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lo mismo hicimos nosotros. Que al contrario que el 90 % de los asistentes a Bumbershoot de aquel día, cuyo destino fue el escenario principal a ver a Kanye West, nos dirigimos al jardín de atrás a ver la exquisita presentación de Zero 7. En medio de un efusivo concierto y de un despliegue de comiquísimos bailes de los miembros de la banda, Sia la vocalista comentó: “Gracias por venir a vernos a nosotros en lugar de a Kanye”, mientras yo pensaba que los agradecidos éramos nosotros por tenerlos como excelente excusa para no ver al rapero.
Así terminó aquel día y comenzó el otro. Muy tarde otra vez. Sólo llegué ya caído el sol para ver a Nouvelle Vague, la tremenda máquina de covers francesa… que no nos decepcionó, pero tampoco provocó mucha sorpresa. “Too drunk to fuck” de Dead Kennedys” junto con “In a Manner of speaking” de Tuxedomoon las mejores.
El cierre del festival vino por parte de los respetados hip-hoperos de A Tribe Called Quest. Que se apoderaron del escenario principal repleto de gente e hipnotizaron al público con su buen show, mientras yo salía a sacar el coche del estacionamiento antes de que me fuera a quedar atorado ahí por horas.
Y aunque me enfoqué casi solamente en la música, esta sombrilla también tuvo otro tipo de cosas, entre ellas: películas, cortometrajes, comedia, danza, artes visuales y escritas; y mucha gente colorida en una gran fiesta que me dejó agotadísimo, más moreno que de costumbre y con una sonrisa de oreja a oreja.
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